Azoteas de Sevilla: dónde tomar algo con la Giralda delante

Por admin6 min de lectura

Sevilla es una ciudad plana. En el casco antiguo, salvo la Giralda, apenas hay torres, y eso tiene un efecto curioso: en cuanto subes cinco o seis pisos, la ciudad entera se abre delante de ti, un mar de tejados, azoteas blancas y campanarios con la Catedral en medio como un barco varado. Por eso las azoteas de Sevilla, sobre todo las de los hoteles del centro, se han convertido en uno de los planes favoritos para la tarde.

No es un plan barato, y a ciertas horas tampoco es tranquilo. Pero una copa en lo alto con la Giralda iluminándose enfrente es de esos momentos que justifican el precio. Te cuento cuáles son las más conocidas, cuándo subir y qué alternativas tienes si no te apetece pagar precio de hotel por un refresco.

Lo que conviene saber antes de subir

Casi todas las azoteas con vistas están en hoteles alrededor de la Catedral, y casi todas comparten tres cosas. La primera, que la hora punta es el atardecer: entre una hora antes y una hora después de la puesta de sol es cuando más gente quiere subir. La segunda, que los precios son de hotel céntrico, bastante por encima de un bar de barrio. Y la tercera, que el aforo es pequeño, así que en primavera y otoño, sobre todo en fin de semana, toca reservar o armarse de paciencia.

También influye la época del año. En pleno verano, la azotea a las siete de la tarde puede ser un horno; ahí compensa subir después de las nueve. En invierno, al contrario, el atardecer llega pronto y conviene llevar algo de abrigo.

Frente a la Catedral

La concentración de azoteas en torno a la Catedral es tal que desde una se ven las demás. Estas son dos de las más conocidas:

La Terraza del EME

Está en la azotea del hotel EME Catedral Mercer, en la calle Alemanes, literalmente pegado a la Catedral. Tiene una de las vistas más cercanas que existen de la cara norte del templo y de la Giralda: la tienes casi al alcance de la mano. Es también una de las más populares, con ambiente animado y coctelería. Si buscas la foto con la torre enorme detrás, este es el sitio, pero no esperes tranquilidad a la hora del atardecer. Abre todos los días desde mediodía hasta la madrugada, con horario más largo los viernes y sábados.

Terraza Doña María

En el Hotel Doña María, en la calle Don Remondo, a un lado de la plaza Virgen de los Reyes. Es un hotel clásico, de los de toda la vida, y su terraza tiene la Giralda enfrente con un encuadre muy limpio. Un detalle práctico: la terraza-bar está abierta al público, pero la piscina es solo para los clientes alojados. Su horario cambia con la estación: más de tarde en invierno y más de noche en verano.

En la plaza Nueva

Si te alejas un poco del entorno inmediato de la Catedral, las vistas cambian: la Giralda queda más lejos, pero ganas perspectiva sobre los tejados del centro.

La Terraza del Hotel Inglaterra ocupa la planta más alta de este hotel de la plaza Nueva, frente al Ayuntamiento. Es una buena opción si estás por la zona de compras de Tetuán y Sierpes y quieres hacer una pausa sin desplazarte.

La más alta: Torre Sevilla

Si lo que quieres es altura de verdad, la Terraza Atalaya está en la planta 37 de Torre Sevilla, el rascacielos de la isla de la Cartuja, a más de 180 metros sobre el suelo. Desde allí se ve toda la ciudad, el río y, en días claros, mucho más allá. No está en el casco antiguo, así que no es un plan para improvisar entre visita y visita, pero sí para una tarde dedicada a ver Sevilla desde un punto de vista que ninguna otra azotea ofrece.

Cuánto cuesta

Ve con la idea de que una copa o un cóctel en una azotea de hotel del centro cuesta bastante más que en un bar normal, y que los refrescos y las cervezas también llevan recargo. Algunas azoteas aplican consumición mínima en determinadas franjas o cobran algo más por las mesas de primera línea. Lo pagas, sobre todo, por las vistas.

Un truco sencillo: sube a última hora de la tarde, pide una sola consumición, quédate a ver cómo cambia la luz y baja a cenar al barrio, donde comerás mejor y más barato. La azotea es el aperitivo, no la cena.

Miradores sin bar

Si lo que te interesa son las vistas y no tanto la copa, tienes otras opciones:

  • Las Setas de la Encarnación. La pasarela de la estructura de madera es el mirador más original de la ciudad, con vistas de 360 grados. Tienes todos los detalles en nuestra guía de las Setas de Sevilla.
  • La Giralda. Se sube por rampas, no por escaleras, dentro de la visita a la Catedral. La vista desde el cuerpo de campanas es la más alta del centro. Más información en Catedral de Sevilla: entradas y horarios.
  • Torre de los Perdigones. Una antigua torre de fundición en el barrio de San Gil, junto al Puente de la Barqueta, que alberga una cámara oscura: un artilugio óptico que proyecta en tiempo real la imagen de la ciudad. Curiosa y muy distinta. Suele abrir solo por la mañana y no todos los días, así que consulta el horario antes de ir.
  • El Puente de Triana y la calle Betis. No es altura, pero es gratis y probablemente la vista más bonita de Sevilla a la hora azul. La tienes descrita en nuestra guía de la calle Betis.

Un plan de tarde redondo

Si tienes una sola tarde libre, hay una combinación que funciona: sube a una azotea frente a la Catedral un rato antes de la puesta de sol, tómate algo mientras la Giralda pasa del dorado al naranja, baja cuando se enciendan las luces y date un paseo por el barrio de Santa Cruz, que a esa hora se vacía de grupos. Después, a cenar. Para seguir la noche, tienes ideas en nuestra guía de Sevilla de noche.

Información revisada en octubre de 2026. Horarios, precios y condiciones de acceso pueden cambiar: consulta la web oficial de cada hotel antes de ir.

Preguntas frecuentes

En las de hotel con vistas a la Catedral, a la hora del atardecer y en temporada alta, sí conviene. A otras horas o entre semana a menudo se puede subir sin reserva, aunque el aforo es limitado.

En muchas sí, porque funcionan como bar abierto al público. Lo que suele estar reservado a los huéspedes es la piscina, como ocurre en el Hotel Doña María. Compruébalo en la web de cada hotel.

Gratis del todo, pocos. Las Setas de la Encarnación y la Giralda son de pago. Para vistas sin pagar, el Puente de Triana y la calle Betis ofrecen la mejor panorámica a ras de río.

La Terraza Atalaya, en la planta 37 de Torre Sevilla, en la isla de la Cartuja, a más de 180 metros de altura.

Entre las más conocidas, la Terraza del EME, junto a la Catedral, y la del Hotel Doña María, frente a la Giralda. La del Hotel Inglaterra la ve desde la plaza Nueva, más lejos.

Desde una azotea frente a la Catedral, desde el mirador de las Setas o, gratis, desde el Puente de Triana y la calle Betis, con la Torre del Oro enfrente.

Sí, dentro de la visita a la Catedral. Se sube por rampas, no por escaleras, hasta el cuerpo de campanas.

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Equipo editorial de Cosas de Sevilla.